.en el pantanillo

.en el pantanillo

(a don Federico Valle)

1
Mil pasos arrastran pacientes las suelas maduras en rocas distintas.
Tal vez una gota gima deseando la antigua espesura en tardes más libres que ésta (balbuceante de colorido impuro, de sol inhibido, de agua cobriza, de potros de colas etéreas, de llanto de cactus impotente…).
La cascada reverdea los pastos silenciosos que nutren la negra pelambre de la tierra vestida de brillo.
Sombras persistentes, imágenes constantes que obligan a las retinas a cargarlas alegremente en frágiles moles. Montañas vibrantes de cercanía solar, de lluvia inaudita, de flores invisibles posibles de crear bajo tanto cielo, tanta lumbre cromática, tanta conjetura de lugar.

2
Mis dedos teclean iguales… (acaso contribuyan con sus ruidos a aumentar los fondos de los ruidos naturales).
Las voces se elevan queriendo matizar las aspiraciones de soledad a que obligan los espacios. Cánticos pujantes de fragancia primaveral caen opresivamente en la niebla. Los labios espesan las notas. Labios cerrados por arrugas hábilmente conseguidas. Labios plegados sobre dientes felices. Labios que ríen bajo la opresión tensa del ungido manto de varios tonos (yo rojo, tú azul, él verde, ella gris…). Comienza la lid cromática. Cada color requiere un mayor espacio en la tela. Claro que ninguno quiere sucumbir. Claro que ninguno desea disolverse anónimamente. Y así se sigue, así se camina, así se mira esfumar las blanco-negras hojitas de este calendario que transpira el sudor de un calor intangible.

3
Las montañas permanecen impávidas. Tremenda duda: arañarse bajo el manto carnal o remover los tallos difusos tratando de encontrar a la luz de un embeleso descolorido el perfil de la flor única.

-Alejandra Pizarnik (de “Poesía Completa”, Edición a cargo de Ana Becciu)

.las cartas más apasionadas del mundo-Cursis II

.las cartas más apasionadas del mundo-Cursis II

En el colmo de la ternura, la consideración y la cursilería, la grandota Emilia Pardo Bazán confiesa al más bien reducido Benito Pérez Galdós que se reprime en sus entusiastas demostraciones de cariño por miedo a hacerle daño…
También habla de su emancipación y de su independencia, en aquellos tiempos algo muy difícil para las mujeres. Es el año 1889 y entre los dos todavía arde una intensa llama de pasión:

Emilia Pardo Bazán a Benito Pérez Galdós
Esta mañana al leer tu cartita, se me derretía el corazón de cariño. Ayer pasé soñando contigo toda la noche. Ya ves si necesitaré hacerme violencia para tratarte con amor y apretarte con delirio.
¿Quieres que te diga la verdad? Siempre me he reprimido algo contigo por miedo a causarte daño físico; a alterar tu querida salud. Siempre te he mirado (no te rias ni me pegues) como los maridos robustos a las mujeres delicaditas y tiernamente amadas, que tienen con ellas menágements. Por lo demás, y autorizada y rogada por ti, lo fácil y agradable para mí es hacerte mil zalamerías. A eso me inclina  no sólo el cariñazo que te tengo, sino mi condición de gallega arrulladora y mimosa. Verás cuántas tonterías hago y digo. ¿Apostemos a que vas a reirte?
Pánfilo de mi corazón: rabio también por echarte encima la vista y los brazos y el cuerpote todo. Te aplastaré. Después hablaremos tan dulcemente de literatura y de Academia y de tonterías. ¡Pero antes te morderé un carrilito!
Mono, dormirás estos días. Dios quiera que si. No pienses mucho, no. Tengo ganas de conocer esos planes literarios y de ver ese arrastrado drama en pruebas, cuartillas o como tú permitas a esta tu admiradora y apasionada (en todo el rigor de la frase).
¿Con que sigues empeñado en explotarme? ¿Qué será eso que tienes que propornerme? A ver si de ahí saco yo caudales para alquilar un habitáculo “decentito”, donde esté con cierto desahogo. ¡La lucha por la existencia! ¡Que cosa más bonita, sobre todo considerando que es patrimonio del hombre-varón!
Monín, mi carta sobre la Academia, casi era una carta amorosa. Por eso no extendí más el apuntito. La sorpresa me gustó mucho, mucho. En la mía del martes habrás visto no una cosita, sino muchísimas cosazas dulces y salidas de dentro, porque se me figura que en este mes de ausencia y comercio epistolar, ha aumentado o siquiera ha adquirido carácter más misterioso y fuerte mi grandísima adhesión hacia tí. No puedo negarte que, viniendo de tí, me envanece esa dedicación absoluta y decir como nuestros vecinos “quand meme” o como diríamos aquí “Salga el sol por Antequera”. Así se quiere, y si yo no lo comprendiese ni lo saborease sería una pánfila: a boquita. Uno muy largo, que haré efecto Samedi”.

-Emilia Pardo Bazán

-Selección de Alicia Misrahi

Qué entendemos por felicidad.

Gabi Dakoff:

Asi es!

Originalmente publicado en Budismo...:

Como vivimos en una realidad que para cada ser humano es relativa, es decir, lo que percibamos y como lo hagamos dependerá de un sinfín de factores, los cuales podríamos resumir en un sólo gran concepto: condicionamiento. Estamos condicionados, fuimos condicionados, nos condicionaron a sentir y percibir las cosas de una única manera. A esta unanimidad de aceptación, el Budismo lo denomina: convencionalismos, que vendría siendo la definición de “estándares” que nos permitan habitar junto a otros en esta realidad relativa.

Desde un punto de vista más académico, en el idioma español, la Real Academia Española (RAE), a tevés de su diccionario, define las convenciones de las palabras que usamos en el diario vivir. Sí bien en cada país y cultura, existirán relativismos (aplicaciones y acepciones distintas), su raíz etimológica será la misma para todos. Observado esto, es que la palabra felicidad se define como: “Estado de grata satisfacción espiritual…

Ver original 684 palabras más

.el vestido de lazo azul

.el vestido de lazo azul

“la cita
florecida de amor
explotaba en motas de puntilla en su canesu
el lazo azul recordaba un agosto diecisiete
aquella primera vez del click inicial
en que las almas se chocaron
y por que no decir diciembre diecinueve
la luz encendida propuesta, del encuentro
la espera, el ansia, el gozo retenido en unas manos pequeñas
ojos achinados café
rizos caoba que caen sobre una espalda constelada
-aún no descubierta-
palmas hacia arriba recuerdan las últimas gotas del rocío
que salen del interior de los ojos que se estremecen
de tanto mirar el cielo azul profundo
cientos de miles de palabras entretejidas en un océano infinito
y el vestido de lazo azul, sigue ahi,
esperando, con ternura,
su primer vuelo…”

-Gabi Dakoff

.la luz de uno

.la luz de uno

“Que se haga la luz
que la desnudez graciosa de tu alma,
surque los mares de tu intimidad profunda
que llenes las manos con dulzura
frunciendo los labios
llenando el aire del mediodia
que entra como una bocanada,
en la habitación…”

-Gabi Dakoff

.las cartas más apasionadas del mundo-Conquistadoras IV

Marco Aurelio - Palazzo dei Conservatori

Marco Aurelio – Palazzo dei Conservatori

Marco Aurelio escribió en el Siglo I a.C., casi implorante, a Macrina, una doncella romana de la cual se enamoró viéndola en una ventana. En esta carta, en la que tilda un poco compasiva y se compara con un condenado a muerte por no gozar de sus favores, podemos asistir, en primera fila, a los curiosos tratamientos de belleza de la época, que él describe con todo detalle. Sigue leyendo